Castelo de Bode
El lago Castelo de Bode contiene la mayor cantidad de agua dulce de Portugal. Fue creado siguiendo la apertura de la presa Castelo de Bode en 1951, una construcción de hormigón con arco de gravedad que se mantiene como una de las estructuras más altas de Portugal.
La presa se encuentra a trece kilómetros de Tomar y al norte de Constância sobre el río Zêzere, un afluente del Tajo que fluye cruzando la región del Ribatejo. Originariamente construido para servir a las primeras estaciones hidroeléctricas de Portugal, ahora proporciona agua a más de tres millones de habitantes locales y visitantes.
El lago resultante abarca unos sesenta kilómetros, retomando su camino dentro y fuera del exuberante verdor de los valles que caracterizan la región. Castelo de Bode es un lugar popular para veraneantes que buscan dónde bañarse y escapar del calor de un soleado verano portugués. También se mantiene como un sólido favorito entre los residentes de la zona, que se escapan a sus orillas durante los fines de semana para hacer un picnic a la sombra de los pinos y eucaliptos.
Si disfrutas pescando, haciendo esquí acuático o piragüismo, navegando o incluso practicando
submarinismo, Castelo de Bode promete acción. Todas las áreas de la playa han sido delimitadas con zonas designadas para la natación, vigiladas por socorristas, y, a lo largo de su extensión, hay numerosos embarcaderos para las lanchas de los navegantes.
Los amantes de la naturaleza disfrutarán del verde entorno que se eleva desde las orillas del lago y deslumbra con las muchas especies de aves y otra fauna salvaje que vive en la región. El cercano pueblo de Martinchel dispone de un arraigado eco-museo y está lleno de vida durante los fines de semana y en vacaciones, cuando artesanos y agricultores montan sus puestos para vender artesanía tradicional y productos locales.
La playa está a solo diez minutos conduciendo desde la ciudad histórica de Tomar. Ésta fue el aposento de los caballeros templarios, más tarde se convertiría en sede de la Orden de Cristo y jugó un papel protagonista durante la época dorada de los descubrimientos en Portugal, durante el siglo dieciséis.
Los visitantes de Tomar eligen con frecuencia establecerse en un hotel o casa de invitados situada dentro del área del lago para aprovechar una localización deslumbrante y disfrutar de todas las actividades al aire libre que la zona ofrece. Otros sitios que merecen la pena son el cercano Golegã, donde cada noviembre se celebra un gran festival internacional de hípica, y Vila de Rei, a unos veinte kilómetros, que es geográficamente el centro de Portugal.
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